11 diciembre / 31 enero. C/ Federico Rubio, 65. El Puerto de Santa María (Cádiz).
El pintor sevillano José Luis Romero presenta en la portuense sala «Cuadros la Galería» una selección de obras que consolidan su trayectoria como una de las voces más sensibles y coherentes del paisaje contemporáneo andaluz. Formado en la Facultad de Bellas Artes Santa Isabel de Hungría, Romero ha desarrollado una carrera estrechamente ligada a la observación poética del entorno natural, especialmente los territorios del bajo Guadalquivir, las marismas y las amplias extensiones del sur peninsular. Su pintura, de depurada técnica y cuidada construcción espacial, se caracteriza por horizontes limpios, atmósferas silenciosas y una equilibrada paleta, que convierten cada obra en espacios donde el tiempo parece detenerse.
Pero más allá de su excelencia formal, la obra de José Luis Romero adquiere una dimensión particularmente significativa en su capacidad para activar la memoria. Cada paisaje funciona como un archivo emocional, un testimonio pictórico que preserva territorios que forman parte del imaginario colectivo andaluz. En sus escenas se intuye tanto la experiencia personal del artista -su arraigo, su relación íntima con la tierra- como la memoria compartida de generaciones que han habitado y sentido esos mismos entornos.
Los espacios que representa (riberas, humedales, marismas, vegas…) se convierten así en símbolos de identidad y pertenencia. Romero no pinta únicamente lo visible: rescata aquello que permanece en la memoria del paisaje, incluso cuando éste se transforma o se desvanece bajo el paso del tiempo. Su obra invita a una contemplación lenta, introspectiva, estableciendo un diálogo entre naturaleza, emoción y recuerdo. Una suerte de resistencia frente al olvido.
Esta exposición, que podrá verse hasta el próximo 31 de enero, confirma a José Luis Romero como un creador profundamente enraizado en su territorio: un pintor que convierte la naturaleza en memoria viva, y la memoria en pintura perdurable.
M. Betta